
Está lloviendo. Estoy sentada frente a uno de los computadores de la biblioteca viendo llover. Me gusta como está el día, me gusta la lluvia, a pesar de que la última vez que llovió fue triste.
Veo en el patio a una señora de parka roja hablando por celular mientras cierra los ojos intentando no mojarse. Igual se va a mojar, la vista no evita el agua.
También hay una pareja de pololos mirando como todo se moja.
Los perros parecen ser los únicos indiferentes a esta sorpresa del clima: siguen corriendo, siguen ladrando, siguen viviendo sencillamente mirándonos.