miércoles, junio 17

Corazón.

El otro día estaba en el paradero de siempre, esperando el micro de todos los días para llegar a mi casa, de pie, mirando a lo lejos si ya se acercaba mi querida 511, imaginando estúpidamente que por pararme en medio de la calle para intentar verla a lo lejos, provocaría eso que se apresurase en llegar hasta mi. Poquito a poco llegaban más personas cada cual con su rostro ensimismado, mirada sin expresión y cansancio evidente a esas horas del día. Seguro también yo era parte de ese montón gris. Fue entonces cuando apareció feliz una niñita que a generósamente tendría 4 años, acompañada por su mamá y su pequeño hermanito. Contenta, se me acercó y me mostró su manita. Tenía dibujada en ella un corazón blanco, muy sencillo y bonito. Me dijo que su mamá le dio una moneda a una estátua y se movio - ¡Se movió y me dibujó un corazón en la mano! - Me contó emocionada.
- Era un ángel.
- ¿Si? - Le dije.
- Si, estoy segura porque tenía alas.- Me respondió con total convicción y se alejó sonriendo, levantando orgullosa su mano para mostrarla a todos los que allí estábamos.

Me hizo feliz. Me hizo feliz recordar la felicidad que implica la sencillez de ser niños.

No hay comentarios:

Publicar un comentario