Una de las infinitas aplicaciones que hay en facebook me llevó a recibir esa frase de Gabriel García Márquez y me obligó a reflexionar sobre lo cierto que es eso. No se por qué es tan difícil a veces expresar los sentimientos buenos, lindos, amorosos... Nos quedamos entonces en la incertidumbre del silencio, espectantes, ansiosos de recibir algo que no hemos sido capaces de expresar. No se por qué es así. No entiendo por qué lo bueno es cobarde y lo malo nos vuelve valientes. Valientes, empero, con avidez vacía y nefasta.
Lo peor, es que soy incapaz de abandonar mi cobardía...

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