Escribo cosas. Cosas que se me ocurren. Ocurrencias que suceden. Sucesos que escapan. Escapes como sueños. Sueños que olvido. Olvidé por qué estaba escribiendo.-
lunes, abril 16
Lectura
Presioné los pies un poco más al suelo y las rodillas en el asiento frente a mi para evitar que una frenada busca me alterase, o al menos, no tuviese que soltar el libro que estaba leyendo. "Sospecha. No creo que lo sepa todavía, pero es más inteligente que Escobar, mucho más, y sospecha". Alcé la vista, miré por la ventana y noté que ya estaba llegando. Puse la cintitapseudopulsera que uso de marcapáginas en la hoja que estaba y cerré el libro. Bajé rápido del asiento mientras tocaba el timbre. A fin de cuentas no importó que lo hiciera veloz, nos dio luz roja y esperé a que avanzáramos hasta llegar al paradero. Quedé de pie al medio del bus, con ojo de águila intenté ver el número de la micro que venía atrás. Era una 208, genial, me servía. Entonces sonreí. Mientras miraba hacia atrás, no noté que mi vista pasaba a 20 cm de la cara de alguien al tratar de ver más allá del bus en que iba. Pensó que lo estaba mirando y se puso incómodo. Jajaja, sonreí de nuevo y me bajé.
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